ETAPA 11 : SAMOS - VENDAS DE NARON

Domingo, 3 de Agosto de 2008


A las 6 de la mañana comienza el trajín de linternillas de todos los colores esta vez hay muchas haciendo la competencia a ELI. Por lo que la suya pasa desapercibida.



Me tapo la cabeza pues aun quedan unos cuantos minutos de descanso, no recuerdo si llegue a dormirme, pero Manolo el hospitalero encendió todas las luces a las 7, “arriba perezosos os espera el camino” dijo varias veces y como el día anterior en la visita al Monasterio no paraba de hablar, “vamos que a las 7.30 esto tiene que estar libre”.


Después del aseo matinal colocamos las alforjas entre codazos y achuchones y cuando casi había terminado, otra vez Manolo a voces “el que tenga la bici en el garaje que salga que hay que sacarlas ya”. Fuimos todos como los corderos al matadero y cada uno cogió su bici, de vuelta al albergue María me ayudó a poner las alforjas.



Can todo listo nos fuimos a desayunar, el bar estaba a tope, ya no quedaban bollos, después de tomar el café salimos a la calle y ELI tenía la bici averiada, entre todos le echamos una mano, pero vi pocos mecánicos entre el grupo.


La bici de Elí es un modelo anterior del Decatlón pero está muy bien cuidada, con el problema resuelto nos preparamos para salir.



En la puerta del monasterio damos vueltas, calentando los maltrechos músculos que nos han traído desde Saint Jean hasta aquí.



Fijaros en la vieira papelera en la fachada del Monasterio.


María sale delante y a continuación el grupo detrás.



En esta foto se pueden ver las vieiras en la cerca y el monasterio al fondo, tanto el pueblo como el monasterio están muy ligados al camino de Santiago.



Curiosa torre de la iglesia entre las dos calles, el reloj andaba un pelín retrasado.



María esperando en la calle principal de Samos. A su lado izquierdo los monumentos al peregrino.



Foto de los monumentos al peregrino.



Dejamos atrás Samos por el arcén.



En este tramo los peregrinos caminan por el arcén en el lado izquierdo. El día está un tanto extraño, frio y con una niebla que parece que sigue aumentando.



Llegamos al desvió para enlazar con el camino que viene de San Sil este tiene una rampa que en frio nos pone a prueba, tenemos que empujar un poquito. El agua nos cae como si lloviera al pasar por los arboles.



Cuando llegamos arriba el camino sigue por una bajada estrecha y con multitud de piedras.



Es precioso, lo tiene todo, aquí vemos a María pasando el charco



El siguiente tramo es una maravilla, ya no sé si llueve o son los arboles.



En algunos puntos el camino es un pequeño sendero, que desemboca en una rampa.



Haciendo un poco de empujin.



Fuerte bajada para llegar a este pueblo.



María junto a la iglesia.



Cruzamos el pueblo y de nuevo el camino es un sendero.



Al terminar el camino nos deja en una carreterilla estrecha y con unas cuestas muy duras, (creo que estamos en Galicia)



Carreterilla estrecha pero muy bonita, no vimos coches, solo vimos peregrinos.



Pasamos otro pueblo muy pequeño y a la salida paramos en esta fuente en forma de vieira a coger agua.



En siguiente tramo el camino es más ancho.



Creo que la niebla se está levantando y en algunos puntos al estar tan cerrada la vegetación parece que se hace de noche.



Entrado en el pueblo que une los dos caminos, aquí paramos en un bar a sellar.



Desde este pueblo el camino está pegado a la carretera por lo que vamos por el arcén. A nuestra derecha se puede ver el camino y los peregrinos.



Mas adelante vemos este albergue a escasos km de Sarria.



Entramos en Sarria y pasamos por la puerta del albergue A Pedra donde dormimos el año pasado, ¡que recuerdos! desde aquí fuimos a tomar algo a la pastelería Yoli que tienen unos bollos súper buenos, después del descanso y de reponer fuerzas a pedalear por las calles del pueblo.



El siguiente tramo lo hicimos por carretera y pasamos junto a la tumba del peregrino Remmy.



En el siguiente cruce del camino lo cogimos y paramos a sellar en el bar, después continuamos y el día se esta despejando.



Este tramo nos encanta y mas con el día tan bueno que se está quedando.



María en el camino cerca de CORTINAS.



Entrando en el pueblo.



María junto a un peregrino en las calles de CASAL, otro de esos pueblos gallegos que son cuatro casas y 20 vacas, pero muy bonito.



Algunas fotos del camino.



Más fotos.



Fotos del camino en las cercanías del siguiente pueblo, haciendo empujin



Por fin llegamos a este punto en el que todos se quieren hacer fotos, el mojón del km 100, como veis lleno de grafitis por todos lados. Recuerdo que al salir de Roncesvalles el cartel marcaba 790 km y le dije a María anda que cuando lleguemos al 100, pues mira ya estamos aquí.



Cuando nos disponíamos a salir llego en fila el grupo y se hicieron las típicas fotos. Después salimos todos juntos y pasamos, yo me detuve a coger agua fría en esta fuente y el grupo continuó con María a la cabeza, desde lejos vi como pasaban todos empujando las bicis por el trozo empedrado, hubiese sido una bonita foto pero la cámara tiene poco alcance.



Cuando yo llegue a este tramo ni rastro del grupo, lo pasé empujando, estas piedras están puestas porque en época de lluvias por aquí baja casi un rio.



Cuando pude me monté, aunque el camino seguía teniendo piedras, se podía ir montado, eso sí, con mucho cuidado porque yo llevo mucho peso y si se va la bici es imposible controlarla.



Por fin llega un tramo de camino bueno, sigo solo pero sé que María y el grupo estaban delante.



Cuando llegué a Ferreiros María estaba esperándome, pasé al bar a sellar y compre dos Coca-colas.



El bar está en el cruce donde, como en casi todos los cruces del camino, abundan los carteles y flechas.



Ahora nos toca ir por esta carreterilla con flechas en su pavimento.



María acercándose a la iglesia que está pegando al camino.



Esta iglesia tiene el cementerio anexo y es curioso los nichos dan a la carretera. Una vez pasado esto nos espera una cuestecita de estas que tiene Galicia.



María en una corredoira encajonada entre piedras.



En estas corredoiras hay que tener cuidado con las gafas de sol oscuras en los claros y al entrar en las sombras.



Llegamos a esta especie de cruz donde los peregrinos dejan cosas: una linterna, guantes de bici, rosarios etc.… esto es nuevo, el año pasado cuando pasamos por este punto no estaba.



María esperándome, delante de mí circulan 2 bicigrinos con los que ya coincidimos en otras etapas.



En una corredoira en las cercanías de MONTRAS la rueda de atrás se me quedó frenada en seco, estuve a punto de dar con mis huesos en el suelo, pero por esa suerte que tenemos los bicigrinos no me la pegué.



El trasportín perdió un tornillo y se bajó todo el peso a la rueda, le digo a María que vaya tirando, desmonto las alforjas y saco las herramientas, la de Allen y la 10 fija, saco los tornillos de repuesto, lo pongo y después de apretarlo el trasportín esta suelto, me quedo alucinado están todos los tornillos flojos después de apretarlos es otra cosa, pongo las alforjas y a pedalear.



Salgo del camino y cojo esta carretera por la que caminan los peregrinos.



Desde esta altura ya se ve Portomarin.



Paso PARROCHA y de nuevo al camino pero al ser bajada voy bien, aquí adelanto a los cuñados, los tres de Sahagún y les pregunto por María y me dicen que ya debe de estar en Portomarin.



En estas bajadas hay que tener mucho cuidado con los peregrinos pues caminan por el centro y no te oyen llegar, por fin salgo a la carretera ancha y ya se ve el puente.



Al fondo veo a María sentada en el puente esperándome.



El embalse está mucho más lleno que el año pasado, que se veían las antiguas casas del pueblo y el puentecillo.



María sonriente en el puente antiguo, lo desmontaron para ponerlo como monumento histórico.



Vista lateral de este bonito y antiguo puente.



Foto del puente desde abajo.



Nos fuimos al pueblo por la carretera, pues el camino es el propio puente y hay que subir todos los escalones y pasar por el torreón.



Fuimos a sellar al albergue y estaba a tope de peregrinos.



Desde aquí a la plaza a comer en el césped de un lateral de la iglesia, esta reconstruida de nuevo con las piedras numeradas. (Por algún motivo no salió la foto, esta es del 2007). Después decidimos salir a pedalear, sabemos lo que nos espera.



Salimos de Portomarin y comenzamos a subir primero por el arcén y luego por el camino que va paralelo, después de mucho rato pedaleando suena el teléfono, es mi hija Yoli para preguntar cómo estamos, a nuestra derecha el hórreo donde conocimos a Maribel el año anterior.


Nuestra siguiente parada es GONZAR, aquí estaba el cántabro de Vega de Valcárcel, que salió a las 5 de la mañana de SAMOS, este es un tío estupendo y simpático pero súper preparado, llegó antes que nosotros en bici y eso que el va andando.


Aquí nos tomamos unas coca-colas y nos despedimos, seguro que mañana estará delante.



Pasamos CASTROMAIOR y seguimos subiendo, los chorretes nos caen en los ojos y escuecen, son las 4.35 de la tarde y no se mueve ni una hoja, el sol te aplana al camino, pasamos HOSPITAL DA CRUZ y después de cruzar el puente cogemos la carreterilla que nos lleva al pueblo.



Por fin entramos en VENDAS DE NARON muy cansados y sin agua en las garrafas, nos estaba esperando ADELINA y nada más llegar nos dijo tenéis las camas del año pasado a vuestro servicio.



Nos fuimos a la casa y cuando entramos estábamos solos, se estaba tan fresquito que daban ganas de tumbarse en la cama.


Convencí a María y se fue a duchar, mientras yo hice las camas después me duche yo y más tarde hicimos la colada, que maravilla aquí sí que se seca la ropa.


Después de dejar todo listo nos fuimos al otro albergue a ver llegar al grupo, anteriormente me llamó Eli para decirnos donde dormirían, cuando estábamos con ellos nos dijeron que fuéramos a cenar a su albergue, yo le dije cualquiera cambia el caldito gallego de Adelina.


De vuelta a casa de Adelina estaban en la habitación un matrimonio y la mujer tenía un pie con unas ampollas echando sangre e infectadas, les dije que no diera un paso más y que pidieran un taxi para que le viera el médico el pie.



Nos fuimos a cenar y la cena estaba buenísima con el caldito de Adelina.


Después nos fuimos a la habitación a descansar un rato pues habíamos quedado con el grupo más tarde.


Llego la hora y nos fuimos al bar, allí estaba el matrimonio que acababa de llegar del médico en taxi, nos dijo que le prohibieron caminar por lo que mañana cogerían el bus o bien para casa o bien para Santiago.



Estábamos hablando y nos invitaron a unos licores de hierbas, llego el grupo y estuvimos de chistes y bromas, nos reímos un montón, hasta que llego la hora de acostarnos, el grupo se fue al albergue de enfrente y nosotros a nuestra habitación donde sólo estábamos los cuatro y no tardamos en dormirnos.