ETAPA 6 : BURGOS - CARRION DE LOS CONDES

Martes, 29 de Julio de 2008



Amanece en el albergue de El Parral, con los peregrinos intentando guardar sus cosas en sus respectivas mochilas y con el escaso sitio de que se dispone entre cama y cama hay que esperar a que desalojen para poder hacer el equipaje, si conocéis el albergue sabéis a que me refiero.



Por fin, consigo colocar todo y me voy a por las bicis, Raúl y Eli ya se marchan, minutos más tarde salía Lorenzo el Italiano, a nosotros nos queda un rato. Desayunamos unos flanes y unas copas de chocolate, que compre la tarde anterior.



Los chavales de Murcia a punto de salir, creo que seremos los últimos.



Cuando tengo todo listo nos despedimos de las hospitaleras Maribel y Adela y comenzamos a pedalear.



Por el carril bici pasamos la Residencia Universitaria, con un nombre que nos sonara a todos.



Enseguida llegamos a VILLALBILLA, cogimos el camino y como es bajada no tardamos nada en llegar al puente del rio Arlanzon, lo cruzamos y por el camino llegamos al mapa de España en granito donde tengo fotos de otro año.


Estamos en TARDAJOS, paramos a sellar y estaban desayunando Raúl, Eli y Lorenzo, estuvimos un rato charlando con ellos y Lorenzo me preguntó por un buen albergue, le conté lo bien que lo pasamos en el de Boadilla “ EN EL CAMINO “ por la comida y las instalaciones uno de los mejores. Le dije que era como un oasis en el camino.



Minutos después salimos todos juntos, aquí vemos a dos peregrinas saliendo de Tardajos.



El trayecto desde Tardajos a Rabe se hace por una carreterilla sin tráfico y se tarda muy poco pues está a tan solo 1.6 km.



Aquí vemos a Lorenzo en la zona nueva de chalet, al fondo el pueblo.


Al llegar a la plaza de la fuente nos despedimos, María y yo fuimos a casa de la señora Castrillo, aquí podéis ver su casa a espaldas de la iglesia.



Estuvimos charlando en su casa y más tarde nos acompaño al convento para visitar a Sor Ángeles, para los que no sepáis de que hablo esta Monja es un ÁNGEL del camino, llevaba muchos años en la plaza y daba medallitas a los peregrinos que pasaban, hoy en día tras una enfermedad y por su avanzada edad ya no puede hacer lo que tanto le gustaba es decir “ dar una medallita bendecida y desearle buen camino a todos los peregrinos que pasaban por allí“. Aquí me veis con Sor Ángeles y la Señora Castrillo en el convento, Sor Ángeles nos dijo: “me habéis dado una alegría muy grande, gracias por venir a verme,” poco después nos despedimos de ella y más tarde en casa de la Señora Castrillo nos enseñó una postal que le había mandado una peregrina canadiense y la guardaba con mucho cariño y como si de un trofeo se tratara, nos dieron 7 medallitas, para madres, tías y hermanas, a fecha de hoy sigo llevando una en mi cartera.



Decir que en las navidades de ese año les mandé a las dos unas postales navideña y sus fotos que les hice, que a buen seguro les haría mucha ilusión recibirlas.

La verdad es que hay veces que cuesta muy poco hacer feliz a las personas, en este caso solo hay que prestar atención y ver que solas viven. Y como una simple postal puede alegrar a Sor Ángeles y a la Sra. Castrillo.



Nos despedimos y comenzamos a pedalear por las calles de Rabe, aquí vemos el camino que pasa junto a la iglesia, al fondo el camino se bifurca en dos, cogeremos el de la izquierda.



El camino en este tramo es ascendente, para los que lo hacen caminando a dos kilómetros te desvías 50 metros a la derecha y hay una fuente llamada PRAO TORRE, desde aquí seguimos subiendo hasta llegar a la parte alta del páramo.



El siguiente tramo transcurre por el páramo donde no existen diferencias de altitud, el único problema es que te pille un día el aire de cara pues en esta parte no hay protección alguna.



El final del paramo es una bajada llamada cuesta del MATAMULOS, esta entraña cierto peligro pues tiene muchas piedras sueltas, el año pasado estaba peor, este año María lo bajo muy bien, a mí me toco un grupo de peregrinos por la parte limpia por lo que tuve que esperar detrás para pasarlos.



Este camino es un tanto peculiar pues al final del descenso cambia el color de mismo, en la foto se aprecian los dos colores.



Esta foto la hice desde abajo aquí se pueden apreciar la cantidad de piedras que el camino tiene.



En el llano y con menos velocidad nos acercamos al siguiente pueblo.



Por esta carreterilla de uso exclusivo del pueblo circulábamos mas cómodos.



María entrando en HORNILLOS DEL CAMINO, a la derecha podéis ver un peregrino descansando en el puente del rio Ruyales.



Al igual que el año pasado entramos en Hornillos por el mismo sitio, llegamos al supermercado y allí estaban Rosa y Carlos los dos peregrinos de Navarrete, me dieron las gracias por mi consejo y nos hicimos unas fotos.



Curioso cartel de Hospital de peregrinos.



El otro lado del cartel.



Llegamos a la plaza que estaba en obras y sellamos en el albergue que esta junto a la iglesia.



María saliendo de Hornillos, al final de esta calle se termina el pueblo y el asfalto al igual que el pueblo anterior te encuentras dos caminos esta vez cogeríamos el de la derecha.


El camino se torna en una cuesta arriba continua, en su parte más alta comenzamos un pequeño llano para más tarde iniciar la bajada.



A nuestra derecha un montón de piedras con un mástil de hierro y arriba la pequeña cruz.



Aquí vemos a María bajando, al fondo el oasis del camino Arroyo San Bol, este albergue carece de todo lo que el peregrino moderno espera encontrar, sin embargo la atención es mas como en familia, las velas son en la noche la luz, la nevera el pozo, como pudimos comprobar el año pasado incluso una piscina de agua corriente hace las delicias en los agostos más calurosos, así como la continua sombra de sus grandes árboles.



En el desvío el cartel indicador de albergue un tanto peculiar, cualquiera puede pensar que es hippy.



En el mismo cruce de San Bol está este mojón indicador, antes de ser pintado de azul marcaba (Hontanas 5 km), al fondo María comienza la cuesta.



María empujando su bici y desde abajo hago lo mismo.



Una paradita para descansar y María ya está arriba.



Comenzamos a pedalear pues la cuesta se suaviza un poco.



Al igual que en el páramo anterior el camino es por un llano, a unos 2 km cruzamos una carretera sin tráfico.



Después seguimos otra recta larga que nos acerca al siguiente pueblo.



Después de las rectas y al contrario que en otros pueblos no se ve el campanario, lo vemos por fin a escasos metros del pueblo.



María unos metros más adelante y al fondo HONTANAS metido en una hondonada.



Al aproximarse los carteles se suceden.



Más carteles esto se repetirá a lo largo del camino.



María por la estrecha calle de entrada al pueblo, los lados están atrincherados como antiguamente en los pasos de tren, hoy en día se pueden ver en cualquier vía verde.



Estamos en Hontanas, pequeño pueblo con sus casas apiñadas en torno a la iglesia.



Aquí podéis ver el albergue el Puntido con su bar, donde nos comimos unos bocatas de tortilla de patata con unas coca-colas.


Fuimos a llenar las garrafas a la fuente que además de muy buen caudal sale bastante fría.



Estamos a punto de salir, el calor y el sol están ya haciendo de las suyas, a la derecha se pueden ver unos peregrinos descansando a la sombra.




Nuestra siguiente parada sería en la pequeña puerta de la iglesia.




Nos llamó la atención la puerta de la sacristía en forma de media luna, además de ser muy baja. Unos metros más abajo el antiguo Hospital de peregrinos, hoy en día restaurado como albergue.



Dejamos atrás este pequeño pueblo y por una carreterilla escoltada por grandes chopos disfrutamos de las sombras tan buscadas por estos parajes. Todo un lujo.



Al fondo se pueden ver las ruinas de San Antón.



María cada vez más cerca de San Antón.



Es impresionante llegar a este lugar en medio de la nada. A nuestra derecha el mojón indicador.



Aquí se puede ver la entrada al refugio de peregrinos, al igual que en el de San Bol no hay luz eléctrica y por tanto se utilizan velas.



Si nos fijamos veremos el pórtico de entrada al convento, hoy en día tapiada su puerta de entrada.



El Convento de San Antón se construyo lejos de los núcleos urbanos para dar cobijo a los enfermos de gangrena y lepra. Antiguamente el gigantesco porche servía para cobijar a los peregrinos, hoy en día una carreterilla atraviesa el arco de los Antonianos, por el que pasaron millones de peregrinos.



Dejamos atrás el convento por la misma carreterilla sin tráfico de vehículos y si de peregrinos y biciclinos.



Aquí fuimos charlando con un biciclino francés, nos conto que eran tres su hermana su cuñado y él, que llevaban dos coches y cada 200 km recogían el coche y adelantaban el otro. Lo hacían así porque si tenían que marcharse en el mismo día tendrían uno de los coches cerca.



Bueno cada uno se planifica el viaje como puede, aquí le vemos al fondo intentando coger a sus compañeros.



Estamos llegando a Castrojeriz, se puede ver el castillo en ruinas en lo más alto del cerro.


En esta foto María en el cartel del pueblo aunque desde aquí falte más de un km para llegar al centro, a nuestra derecha La Colegiata Nuestra Señora del Manzano que estaba cerrada.



María en este cruceiro de nueva construcción.



La Colegiata vista desde otro ángulo.


Calle principal de Castrojeriz, fijaros en el tándem de la pareja de holandeses, la ultima vez que los vimos fue en Cirauqui. A nuestra izquierda esta casa mete miedo, está a punto de caerse. A nuestra derecha la iglesia, fijaros en la inclinación de los muros.



Paramos en el albergue a sellar la credencial y nos atendieron muy bien.



El siguiente sello nos lo pusieron en este curioso bar con billetes y monedas por sus paredes.



En el centro del pueblo este monolito con vistas al valle burgalés.



Calle principal, con el calor del verano escasea la gente por la calle tan solo algún peregrino y biciclino lo hacen a esta horas.



Una mirada atrás para ver el impresionante Templo Fortaleza de San Juan, unos metros más adelante la plaza del pueblo con sus tiendas, al final a la derecha se encuentra el otro albergue, no sellamos pues los peregrinos de la cola nos dijeron que abrían mas tarde.



Al salir del pueblo lo primero que ves es la subida del alto de Mostelares, el año pasado me quedé con las ganas de subirlo. Llegamos al cruce y había tres chicas con bici, nos preguntaron qué hacer para no subir Mostelares, les dijimos que nosotros sabemos del año pasado el camino. Por lo que otro año más que me quedo con las ganas.



Con el grupo de 5 salimos para hacer la variante, Tere se adelantó y yo circulaba en paralelo con su compañera hablando del camino, María y la otra chica hacían lo mismo. Aquí las podemos ver de cháchara.



Se acercaron bastante a nosotros, de pronto oímos un ruido bastante grande detrás, miré y veo a María por los suelos, me paré enseguida y eché a correr para ayudarla, entre los tres la llevamos a la cuneta y allí vimos las diversas heridas que se había hecho, una de las chicas sacó un botiquín y la estuvo curando, por la forma que lo hizo parecía enfermera. Valla susto que pasamos todos y menos mal que María es muy fuerte, a los pocos minutos decidió seguir pedaleando.



Llegamos al cartel de Castrillo de Matajudíos y María sigue delante pedaleando, detrás vamos Tere y yo, las otras dos chicas se están quedando rezagadas.



Cogemos el desvío de la izquierda y comenzamos a subir, María cada vez esta más lejos, me pregunta Tere: ¿no veas como sube tu mujer y con la caída que se acaba de dar? Yo le contesté: sube así por la rabia que le ha dado caerse. Cuando llegamos Tere y yo a lo alto de la cuesta miramos para adelante y ni rastro de María, miramos para atrás y ni rastro de las dos chicas.



Seguimos pedaleando y nos acercamos al puente Fitero donde nos estaba esperando María, a nuestra izquierda el albergue que estaba cerrado.



María y Tere cruzando el puente que separa Burgos de Palencia.



Me detuve en el centro del puente e hice esta bonita foto del puente y al fondo el albergue, de las dos chicas ni rastro.



Al otro lado María y Tere esperándome.



María se fue al área de descanso unos metros más adelante, mientras Tere llamo por el móvil a sus compis.



En el tiempo que paramos a esperarlas me dedique a hacer unas fotos, aquí veis el monolito que hay nada más entrar en Palencia.



Buena idea gravar en esta gran piedra las iniciales indicadoras de Hospital de peregrinos.



En la parte trasera del monolito nos encontraremos los siguientes pueblos por los que pasa el camino de Santiago.



Parte trasera del monolito al completo. Por fin vemos llegar a las otras dos chicas.



Salimos por el camino al siguiente pueblo y como en los anteriores los carteles para avisar del bar o albergue.



Antes de entrar al pueblo hay un área de descanso que es todo un lujo, nos metimos y allí estaban Eli y Raúl descansando.
En el parque tenían los aspersores puestos por lo que animé a Tere para que pasara con la bici, no me costó mucho convencerla, se puso a hacer pasadas con la bici para mojarse.



A esto se unió una de las compis y poco después la otra.



Aquí vemos a la tercera esperando su turno para la ducha por aspersor, no es de extrañar con el calor que a estas horas hace.



Las tres chicas de Pamplona se quedaron a comer en ITERO DE LA VEGA nosotros decidimos continuar.



Esta carretera es la salida del pueblo, al fondo comienza el camino por el que van Eli y Raúl.



Los alcanzamos y juntos proseguimos el camino, cerca de Boadilla me sonó el móvil y tuvimos que parar, también aprovechamos para coger agua del manantial, momento este que al entrar en el pueblo Raúl y Eli se perdieron y después de un rato decidieron seguir, lastima pues querían conocer el albergue del que le habíamos hablado a ellos y a Lorenzo.



Antes de entrar al pueblo los carteles como siempre. Sólo que aquí como se pasa por el primer albergue y no hay nada optas por seguir, que fue lo que le pasó a la pareja.



Entrando en BOADILLA DEL CAMINO con un calor tremendo.


Llegamos al albergue, bueno viendo esta foto se puede decir llegamos al oasis.



Nada más entrar vino Lorenzo a saludarnos, estaba con el bañador puesto hablando con las peregrinas que se bañaban en la piscina.



Aquí vemos el edificio de los peregrinos y parte del recinto.



En la misma puerta del albergue el rollo jurisdiccional.



Nada más entrar nos saludaron EDU y HUGO pues ya es la tercera vez que nos vemos en 2 años, la comida como siempre fenomenal, no es por nada, pero este es uno de los mejores albergues del camino o tal vez el mejor.



Salimos a tomar el café en el césped y Lorenzo me animó a bañarme y así lo hice, aquí estoy en la gloria, Lorenzo me dijo que quería seguir pero que esto era el “PARADISO” como él decía. María no quiso bañarse porque luego le daría más pereza ponerse a pedalear.



A las 5 de la tarde abandonamos el albergue y a Lorenzo en su PARADISO. Poco después llegamos al canal muy conocido por nosotros pues en un año era la tercera vez que pasábamos por allí.



El pedaleo por el canal es bastante cómodo sobre todo de bajada nos acercamos a la famosa exclusa de Fromista.



Me detuve a hacer unas fotos de nuestro tercer paso por esta exclusa.



Exclusa vista desde abajo.



Llegamos a FROMISTA y nos tomamos unos acuarios en el supermercado, después decidimos continuar, pasamos este pueblo y enseguida vemos el andadero.



A estas horas la gente está durmiendo la siesta o en la piscina por lo que no hay ni coches, vamos nosotros solos por esta carretera palentina, el asfalto despide un calor tremendo, el aire viene muy caliente y ¡cómo no, de cara!



En esta recta y sin ninguna protección el aire nos pone a prueba, le digo a María que se pegue detrás todo lo que pueda pues mi bici por detrás parece una moto y le quito todo el aire, conseguimos coger un buen ritmo.



Llegamos a REVENGA DE CAMPOS y paramos a descansar y a beber agua.



Nos hicimos unas fotos con el peregrino y a pedalear.



Salimos de Revenga y el aire nos estaba esperando, de nuevo María se coloca detrás y empiezo a coger ritmo.


Así llegamos a VILLARMENTERO DE CAMPOS, en este pueblo ni paramos para no perder el ritmo.



El aire nos castigo bastante y llegamos un poco cansados al siguiente pueblo donde estaba el amigo peregrino de María esperando.



Estamos en VILLARCAZAR DE SIRGA, foto de la iglesia, María descansando a la sombra, pasamos a sellar.



Después nos fuimos a ver a su amigo peregrino y ahí está María hablando con él como el año anterior.



ROSSI esperando que abran el mesón para tomar algo.



Aquí me tenéis, soy el primero, por aquí no pasa nadie.



Al final me quedé dormido de tanto esperar, es el segundo año y siempre lo pillamos cerrado.



Cruzo la calle y el otro mesón también está cerrado, que mala suerte.



A todo esto María sigue hablando con su amigo, tendrá que contarle de todo por el rato que llevan.



Bromas aparte dejamos atrás este bonito pueblo y lo primero que vemos es la cuesta arriba, pero al menos aquí nos protege el aire, cuando llegamos arriba el aire nos da de frente por lo que tenemos que luchar contra el viento, María siempre detrás, nos adelanta una cosechadora y me echo todo lo que puedo a la derecha, de pronto miro y María va detrás al rebufo, me sacaron unos metros y a mí me daban las turbulencias mas el aire de cara, por lo que vi como se alejaban.


Más adelante se separó de la cosechadora y continuo por el arcén, me crucé con unos lugareños y me gritaron: “corre, corre que te está dejando atrás” pero poco a poco fui reduciendo la distancia.



Al final me espero en el desvío a CARRIÓN DE LOS CONDES, subimos calle arriba y fuimos a un albergue de monjas, estaban cantando y esperamos, mas tarde nos atendieron pero solo había una cama, nos mandaron al otro, cuando llegamos nos recibió Sor Modesta y nos dijo que nos quedáramos que tenia camas, nos selló la credencial y pagamos, después por la parte de atrás nos abrió una puerta y metimos las bicis.


Al ir a atar las bicis vimos las de Eli y Raúl, inconfundible con el cesto azul, nos pusimos muy contentos de volver a juntarnos, a ellos le sucedió lo mismo, los pillamos lavando la ropa pues acababan de llegar, a nosotros nos tocaba ahora el lavado, nos repartimos las tareas poco después estábamos tumbados en la cama descansando.



Llego la hora de la cena y nos fuimos a un bar que daba menús para peregrinos, la comida no fue gran cosa pero los 4 lo pasamos bien contando las aventuras del viaje. Comentaron que querían llegar mañana a Mansilla de las Mulas.


Después de la cena nos fuimos a dormir y la habitación era una antigua aula de colegio por lo que nos sobraba sitio, además solo éramos 6 para dormir, estando el dormitorio casi vacío.


Ya tumbados cada uno en nuestra cama nos puimos a contar chistes, fue la mar de divertido, paramos cuando llegaron los otros dos peregrinos para que pudieran descansar.

Sin ronquidos ni masticarse el choto nos dormimos en seguida. 

1 comentario:

Elisabet dijo...

El otro día comentabamos con Raúl esa noche!!! como nos reímos!!! fui muy muy divertida! yo estaba llorando de la risa!!! sin duda una de las mejores noches del camino!!! que recuerdos!!!

Besos!!
Eli