ETAPA 4 : ESTELLA - NAVARRETE



Domingo, 27 de julio de 2008


Despertar en Estella, como siempre el trasiego de bolsas, ruidos de cremalleras y demás ruidos extraños nos despiertan, son las 7.30, poco a poco nos levantamos y comenzamos la labor diaria, recogimos nuestras sábanas y metimos todo en las alforjas, con todo listo, después del aseo matinal, nos fuimos a la cocina.


Maria preparó el desayuno, café con leche y bollos, a nuestro lado Luis con un batido de fresa y magdalenas.



Después toca fregar los vasos pues hay que dejarlos como los encuentras, esto le toco a Luis pues María hizo el café.



Nos fuimos al dormitorio a recoger las alforjas, aquí está Luis recogiendo sus cosas.



Lo siguiente fue colocar las alforjas en el cuarto para bicicletas.



Más tarde nos despedimos de Juan Ramón y Nacho, los hospitaleros, fue una lástima que no estuviera su mujer Miriam para despedirnos, le dijimos a Juan que se despidiera por nosotros.



Ultima foto al interior del albergue y mi bici Mortirolo esperando para otro día de pedaleo.



En la calle María y Luis me esperan impacientes para comenzar este día.



La ultima foto del albergue ya desde la bici. Cuenta kilómetros a cero y allá vamos los tres.



María como siempre nos saca un trecho y al pasar por el puente me paré a hacer una foto al puente medieval de Estella y Luis hizo lo mismo, cuando fuimos a salir María estaba arriba casi llegando al túnel.



María a punto de entrar en el túnel de Estella.



Desde aquí se puede ver la iglesia de San Pedro de la Rúa.


Esta otra foto es del puente medieval visto desde arriba, se puede ver la parte más alta en rampa en el centro al igual que el de Puente la Reina.


Cuando entrabamos en el túnel Luis y yo de María ni rastro, ya se sabe que el frio le va bien, comenzamos a pedalear con ganas para cogerla pero con el frio y cuesta arriba se hacía muy complicado, de este modo llegamos a AYEGUI donde vemos a María hablando con 5 biciclinos, son el grupo de Madrid que ayer salieron del albergue de Cizur y que nos dijeron que llegarían a Logroño, al final durmieron en Estella como nosotros, ya se sabe una cosa es lo que planeas y otra lo que haces, nos despedimos y se quedaron atrás. Ya no los veríamos mas.



La siguiente parada fue en la fuente de IRACHE paramos para hacer unas fotos.



María llamó a Yoli para que nos viera en la cámara web, pero después nos dimos cuenta que hasta las 10 no funciona.



Probamos el vino pero a estas horas la verdad es que no apetecía mucho por lo que no nos gusto a ninguno.



Gracias a las bodegas Irache por tener este lugar tan bien acondicionado para los peregrinos, la verdad es que a otras horas y con un buen bocata el vino entraría mejor.



Fuimos al Monasterio a sellar pero lo mismo que en la Fuente hasta las 10 no abrían, por lo que decidimos seguir el camino.



De camino al siguiente pueblo cruzamos la carretera varias veces, aquí podemos ver los carteles indicadores. En él está el monasterio de Iranzu.



Nuestra siguiente parada fue en AZQUETA donde entramos a sellar, Luis decidió coger la carretera para evitar las siguientes cuestas, se despidió y siguió su camino.



Entramos en el bar Azquetano lleno de peregrinos, pasamos al baño y sellamos, no tomamos nada pues era un poco pronto.



Aquí estoy en la fuente Medieval de los Peregrinos.



La verdad es que esto parece más a una piscina arabesca pues está cubierta de agua hasta la altura del primer escalón, incluso serviría como bebedero de agua para el ganado.



La siguiente parada VILLAMAYOR DE MONJARDIN, entré a sellar la credencial.



En esta foto se puede ver la torre de la Iglesia de San Martin.



Mi bici Mortirolo en la pared de la iglesia.



Arco de entrada para los peregrinos, la calle está solada tipo calzada romana, este pueblo en conjunto es muy bonito.



Foto de la iglesia de San Martin desde la parte baja del pueblo.



En esta se puede ver parte de la nave central de la Iglesia y si os fijáis en la parte más alta de la montaña se ve el Castillo.



Nos paramos a descansar en los jardines de bodegas el Castillo.



Torre de vigía en el recinto de bodegas el Castillo de Monjardin.



Esta foto la saqué cuando nos alejábamos de este bonito pueblo.



María en la carretera que ha quedado abandonada desde que se construyo la autovía.



Nos encontramos biciclinos y peregrinos de a pie por el arcén incluso ocupando la carretera pues el tráfico es nulo.



Tardamos muy poco en llegar a LOS ARCOS, en este pueblo por la hora habíamos decidido comer un bocata.



Fuimos a la panadería, la chica no fue nada simpática pero el pan estaba muy bueno, aquí vemos a María en la puerta de la panadería de Arcos.



Nos dirigimos al albergue siguiendo las flechas, como veis hay varias.



María en la plaza de la iglesia.



Pasamos este arco en dirección al albergue.



Nada más cruzar el arco nos paramos a ver las truchas en este rio.



Estábamos a punto de salir cuando una sonó una voz: “ROSSI –ROSSI” que casualidad estaba tirando una foto y salió del arco Luis, vamos que ni aposta saldría tan bien.



Aquí podéis ver las flechas y el cartel del albergue Isaac Santiago, cuando llegamos el hospitalero muy amable nos dio unos bollos y nos sello la credencial, nos preguntó como habíamos llegado hasta Arcos le dijimos que por la antigua carretera, nos dijo habéis hecho bien, ahora tenéis que hacer lo que yo os diga, desde aquí a Sansol por el camino y desde Torres del Rio por la carretera hasta Viana, de ahí camino y luego carreterilla sin tráfico, yo lo he hecho muchas veces, le di las gracias por los bollos y por los buenos consejos, en la puerta unas mesas nos sirvieron para comer unos bocatas.



Después de reponer fuerzas salimos a pedalear y dejamos Arcos atrás.



Otra vez somos tres, aquí vemos en el camino a María y Luis unos metros más adelante.



El camino es ancho y estaba bien, nada más pasar esta casa comenzó un bajada suave.



Vamos dejando atrás el verdor de los días anteriores y pasamos por zonas cada vez más secas.



Comienzan a verse viñedos aunque todavía no estamos en La Rioja.



Larguísima recta con Luis al fondo, al ser ligeramente bajada Luis con su peso va muy deprisa.



Nos acercamos al siguiente pueblo: Sansol, paramos en una fuente que estaba muy concurrida de peregrinos. Llenamos las garrafas y nos fuimos a TORRES del RIO, entramos a sellar en la iglesia y mientras María se quedo en la iglesia me fui a sellar al albergue y estaba cerrado.



Subí al albergue de arriba y me sellaron la credencial.



De bajada le hice una foto a esta pareja en la puerta del albergue que seguía cerrado. La puerta no acta para personas altas.



Cartel con la cruz templaría y en un trozo de madera las letras grabadas.



Salimos de Torres y nos esperaba una cuesta muy dura, ahora con el calor yo subo mucho mejor y llego a este cartel donde espero a María, a Luis la cuesta le costó mucho.



Cuando llegó arriba salimos, en la siguiente cuesta Luis se volvería a quedar. María subía a su paso.



Decidimos seguir y esperarle en el próximo pueblo, la carretera sin tráfico nos permite ir por el centro.



María se defiende bien en este terreno pues aunque las cuestas son duras luego en las bajadas se recupera bastante bien.



Aquí vemos a María dando una curva.


María en esta bajada, al fondo se oye ruido de una moto, en pocos minutos se cruzó con nosotros tumbado en la curva. Le digo a María que me pico con él y se echa a reír.




Esta era nuestra última cuesta, llegamos a un punto que sería todo bajada, de nuevo ruido de motos y nos pasan tres que van de carreras, este sería el tráfico que encontramos en todo el recorrido.



Llegamos a VIANA y miramos para atrás pero ni rastro de Luis.



Este cartel al igual que en otros pueblos indica la hermanación con este pueblo de paso francés.



Camino de entrada a Viana, aquí vemos dos peregrinos delante.
En la siguiente casa esperamos a Luis a la sombra, cuando llegó estaba muy cansado.



Salimos hasta el parque y paramos en la fuente, aquí unas peregrinas francesas llevaban un perro desde Francia.



Subimos la empinada cuesta del pueblo empujando las bicis.



Pasamos el arco, aquí vemos a unos peregrinos debajo del arco, y María al fondo.



María en la calle principal, al igual que Puente la Reina, paso del camino.


Paramos en la plaza y me fui a sellar al albergue que está en la iglesia.



Pórtico de la Iglesia de Santa María en la entrada principal, aunque más que iglesia debería ser Catedral por lo grande que es.



María pensativa descansando junto a su bici Pinchi.



Aquí estoy en la fuente de los 4 caños de agua muy buena.



Sentado en las escaleras de acceso a la iglesia. 



Me fui a la Oficina de Turismo a recoger el sello mientras María y Luis descansaban junto a las bicis.



Seguimos calle adelante hasta el otro albergue.



María saliendo del albergue aunque parecía más un parador a juzgar por la recepción, nos sellaron y continuamos la marcha.



Aquí me veis en la puerta de la iglesia de San Pedro.



Luis y María calle abajo a punto de pasar el arco.



Las flechas nos guían, vamos callejeando.



Calles de Viana.



Esta es la salida de Viana directamente al Camino.



Camino llano y cómodo pero a estas horas el calor está haciendo de las suyas.



De pronto noté un picotazo en la espalda y paré como pude y me quité el maillot, María me dijo que tenía una picadura pero no vio si era avispa o qué. Después de este pequeño incidente proseguimos la marcha.



Por el camino llegamos a una especie de vía verde por la que continuamos, cada poco había mojones altos de granito con símbolos del camino.



María en la vía verde a punto de pasar un túnel.



Llevábamos un rato subiendo pero esta sería la última subida.



María descansando de la subida y contemplando la ciudad de LOGROÑO.



Acercándonos a la casa de la Señora Felisa. Esta fue lo que yo llamaría un ÁNGEL del camino, Felisa daba agua fresca e higos a los peregrinos cansados que por allí pasaban, hoy en día hay otro ÁNGEL se llama María, es la hija de Felisa que mantiene viva esta leyenda.



Aquí estamos con la hija de Felisa sellándonos la credencial.



Las dos Marías hablando, nos reímos un rato pues nos dijo que si Luis era nuestro hijo, le dijimos que no, que solo lo habíamos adoptado. Nos despedimos y calle abajo llegamos a un parque, donde paramos para tumbarnos en el césped a la sombra de unos árboles muy grandes, unos metros más adelante otro peregrino tuvo la misma idea.



Después del descanso proseguimos la marcha, un poco antes de cruzar el rio paramos a leer este cartel.



Debajo estaba este otro. Con el desvío que hay que hacer para San Millán de la Cogolla.



Pasamos el largo puente por la acera.


Calle cercana al albergue en Logroño.



Aquí vemos el “relajapies” de el albergue municipal de Logroño, le propuse a María quedarnos pero no quiso pues quería subir hoy el alto de la Grajera.
Luis se quedo en el albergue pues estaba muy cansado, nos despedimos y le dijimos que dormiríamos en Navarrete.



María me saco esta foto en la plaza mayor de Logroño en la puerta de la iglesia.


Desde aquí fuimos a los bares típicos pero no nos quedamos, compré una Coca-Cola y me la dieron fresca, de camino paramos en una tienda de delicatesen a comprar pan y le conté a la chica lo de la coca-cola, la chica muy amable me la cambio por una bien fría.
Más tarde en un parque cercano comimos en un banco muy bien.


Proseguimos la marcha y paramos en una gasolinera a llenar las garrafas y a hinchar las ruedas.


Llamé al albergue de Navarrete para ver si tenían camas y se puso al teléfono ISIDORO, peregrino que estaba al cuidado del albergue, pero que contaba con experiencia como hospitalero, me dijo que nos guardaba dos camas.



En una bajada llegamos a las puertas de NAVARRETE, pero como muchos pueblos del camino estaba en un alto, subimos la cuesta y llegamos al albergue.


Nada más llegar Isidoro y Ramón me saludaron, los dos han sido hospitaleros, me dijeron que estaban supliendo a Luis pues tenía que hacer asuntos propios.


Les dije bueno vamos a instalarnos y luego hablamos. Después de la ducha y el lavado de ropa, bajé a sellar las credenciales y a charlar con ellos, me dijeron ¿que para cuando me iba a animar a ser hospitalero? y les dije que José Ramón del albergue El Parral de Burgos me dio el impreso para que me animara y que no descartaran verme en alguno, en esto llego Luis y enseguida me saludo.Nos hicimos la foto y no paraban de repetir el año que viene
nos llamas diciendo en que albergue estas de Hospitalero.



Como podeis ver entre los 4 tenemos mas de 200 años.

Más tarde me fui a comprar la cena a una tienda pero como llevan 2 días de fiesta apenas tienen cosas.


Más tarde bajamos a la cocina y conocimos a Rosa, una chica de Valencia que estaba muy contenta porque salió en el periódico de Navarra como peregrina, estuvimos charlando un rato.


Llego la hora de la cena y tuve que esperar pues estaba cocinando un austriaco que llevaba dos meses caminando, llevaba 4 credenciales con sellos de varios países y era un personaje de cuidado, se cocinó pan y no sé que más, pues echaba de todo lo que encontraba en la cocina y después de cocinarlo me dijo prueba, está muy bueno. Yo lo probé y no sabía a nada, le di un poco a un inglés y me dijo: “sabor no definido”, lo mismo pensé yo, 50 años de vida y era la primera vez que probaba algo que no sabía a que sabía, sabor no definido.


Por fin hice la cena y nos comimos unos tallarines parmesano, después nos subimos a la habitación y con el calor no podía dormir, me bajé un poco al fresco, en la calle nos juntamos Isidoro, Ramón y Luis. Después de un rato se subieron a dormir y Luis me dejó al cuidado del albergue, pues tenía que recoger algo al otro lado del pueblo. 

De pronto bajó Rosa y me contó que estaba asustada pues un peregrino la seguía desde hacía días, bajo Carlos, un chaval de Barcelona que se había hecho amigo suyo y me dijo que sí, que era verdad. Le aconsejé coger el bus hasta Burgos y de este modo se acabaría el problema. Llegó Luis y coincidió conmigo que lo mejor era coger el bus. Hacía mucho calor y Luis nos invitó a unas cervezas pero yo no tenía ganas y me subí a dormir a la sauna, perdón habitación.


Cuando entré no olía a mili pues solo estábamos dos hombres y un niño, el resto eran mujeres, me tumbé en la cama y estuve mirando el techo abohardillado y por fin me dormí.